Ser monitora de una alumna con síndrome de Down ha sido una de las experiencias más significativas de mi formación. Acompañarla en su proceso escolar me permitió entender la importancia de la paciencia, la empatía y la comunicación respetuosa. Aprendí a observar más allá de lo evidente, a adaptar mis formas de enseñar y a reconocer los pequeños logros como grandes avances. Este rol no solo me enseñó sobre inclusión desde la práctica, sino que reforzó mi compromiso con una educación que valore las diferencias y brinde apoyo real, personalizado y humano.
Tengo experiencia en la aplicación del Método Troncoso como estrategia de inclusión en un aula regular. Entre mis principales funciones se encuentra la adaptación de contenidos curriculares en las asignaturas impartidas tanto en español como en inglés, así como la adecuación de proyectos, tareas, exámenes y actividades escolares para garantizar la participación activa y el aprendizaje significativo de estudiantes con necesidades educativas específicas. Mi labor se ha centrado en crear entornos accesibles, empáticos y adaptados a las características individuales del estudiante.
Además de juntas regulares con terapeutas de aprendizaje, coordinación y el departamento de psicología para la evaluación de avances o acontecimientos que necesiten de urgencia revisión, por ejemplo, temas de inclusión y convivencia escolar.


No responses yet