Más allá de mi labor como educadora, están mis pasatiempos, los cuales son mucho más que actividades para llenar el tiempo libre; son espacios donde me encuentro conmigo misma sin exigencias ni expectativas. En ellos descanso, me expreso y, a veces, me descubro de nuevo. Algunos son simples, otros me retan, pero todos tienen algo en común: me hacen sentir bien y me recuerdan quién soy cuando no estoy trabajando. Quiero contarte qué me gusta hacer cuando el mundo se detiene un poco y puedo ser, simplemente, yo.
Bordar
A mi mamá le encanta hacer manualidades, coser, tejer, bordar, entre otros. Cuando era pequeña ella trató de enseñarme, sin embargo, lo tomaba como algo aburrido y le tenía cero interés, por lo que, no volvió a intentar enseñarme. No obstante, cuando fui creciendo sentía que me alejaba un poco de ella, necesitaba algo que nos uniera y nos hiciera compartir más tiempo de calidad; fue entonces cuando le pedí que me enseñará a bordar de forma básica. Esto sin pensarlo me ayudo no solo para tener momentos tranquilos, sino también a la hora de realizar materiales didácticos durante mis prácticas profesionales o mi trabajo.
Dibujar y colorear
Cuando era pequeña veía a mi mamá dibujar cuadros para sus amigos, yo la admiraba y quería ser como ella. Empecé calcando libros para colorear, luego fui dibujando objetos o lugares que veía. Al paso del tiempo mejore estas habilidades cuando curse la capacitación de dibujo arquitectónico en la preparatoria. Y aunque ya no dibuje tanto como antes, es algo que me ha servido en mi trabajo al crear escenarios para obras de teatro, materiales didácticos, incluso, me ha servido como una estrategia para conectar con los alumnos.
Deporte
Para mí, el deporte es mucho más que ejercicio físico: es una forma de cuidarme, de liberar tensiones y de reconectar con mi energía. A nivel personal, me ha enseñado disciplina, constancia y el valor de retarme a mí misma sin compararme con nadie. Y como educadora, he visto cómo el movimiento transforma, motiva y fortalece habilidades que van más allá del cuerpo: el trabajo en equipo, la paciencia, la superación.
Practique voleibol y basquetbol durante unos años, sin embargo, al pensar en las situaciones de inseguridad que se viven día con día en donde no solo mujeres, sino también niños se ven expuestos, no quería solo quedarme a ver en alguna situación así, por lo que, empecé a practicar Box y Muay Thai con el objetivo de poder defenderme y defender a los demás.
Gym Alerca
Leer
Mi amor por la lectura nació en la secundaria, tras leer “Un corazón libre. Martín Luther King”; desde ahí, se convirtió en uno de mis refugios más sinceros. No solo me ha permitido viajar a mundos lejanos, sino que también me ha acompañado en momentos de calma y en otros de incertidumbre. Leer me ha enseñado a ver otras perspectivas de la vida, a entender otras realidades y, en muchos casos, a entenderme mejor a mí misma. Como persona, me enriquece; como educadora, me inspira. Cada libro que leo deja algo en mí, y muchas veces, ese “algo” se convierte en motivación para seguir aprendiendo, creando y compartiendo.
“Tu vida no la escribes con palabras. La escribes con acciones. Lo que piensas no es importante. Lo único importante es lo que haces.”
–Un monstruo viene a verme.
Películas
Ver películas es uno de esos pasatiempos que me conecta profundamente conmigo misma. Me gustan las historias que me muevan, que retraten la realidad, y que me dejen pensando incluso después de que terminan. Me atraen las películas que hablan con honestidad, que incomodan un poco y que, sin proponérselo, me regalan una enseñanza. Cada historia que es una forma de comprender el mundo desde otras perspectivas.
Todo esto que me gusta es quien soy, lo que me construye como persona, lo que rige mi comportamiento y mi forma de ser.
No responses yet